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miércoles, 9 de diciembre de 2015

Las cosas del Brujo Simón... Vista a través del ojo de CORINTHIA (1)

El brujo soy yo y la pintora la Srta. Corinthia Torres

viernes, 16 de octubre de 2015

Cuentos de Ivanna Mendoza (EL DRAGÓN PINTOR)





Un hermoso cuento realizado por Ivanna Mendoza (11 años)

martes, 4 de noviembre de 2014

La Yegua Gris con crines de arcoiris

“La yegua Gris con crines de arcoíris”
(Simón Oliveira)

Esta historia fue real y sucedió por los años de 1957-58, lamentablemente el tiempo la había tirado en el pote de los olvidos, (Tenía 8 años cuando sucedió…hoy tengo 64 años). 

Decidí escribirla después de tropezarme con una carpeta donde a veces mis alumnos guardan sus bocetos, sus ideas, para luego pasarlas en el lienzo.
Lamentablemente este hermoso boceto no está firmado, por lo que no puedo darle las  “gracias” y sus meritos al creador…Pero quien lo haya hecho utilizo la magia de crear…                     
Y Dios te de su bendición…

La tarde comenzaba a meterse por las rendijas del viejo potrero y las reses comenzaban a juntarse para retener el poco calor que se iba marchando.

De repente, desde su albergue, los perros de caza comenzaron a ladrar; los animales del potrero, sin separarse, alzaban la cabeza tratando de averiguar cuál era el alboroto.

Yo tendría 8 años y estaba en la hacienda de mi abuelo pasando unas vacaciones “obligadas”, que luego, con la adultez, me enteraría cual fue la causa: Mi padre era rebelde y fue detenido por una institución que en ese tiempo era llamada “La Seguridad Nacional”.

Al escuchar aquel alboroto recordé el zaperoco del allanamiento y nuevamente el miedo se arropó conmigo… pero poco a poco la curiosidad, al igual que a las vacas, me acercó a la ventana; desde allí logré ver apenas unas sombras que se dirigían a la casona, en la medida que se acercaban pude distinguir al viejo caporal, al que llamaban “El General”, este calificativo fue idea del abuelo cuando se enteró que este capataz tenía de ascendientes: un tatarabuelo que luchó en las guerras de la independencia.

“El General” era famoso por sus domas de caballos y por contar historias que trataban de las hazañas de su tatarabuelo y que yo disfrutaba haciéndome sentir que era uno de esos soldados combatientes.

A su lado traía dos caballos, como estaba muy oscuro no atiné a verlos bien… y tomé la sabia decisión de irme a la cama y dormir, dormir, dormir…al fin mañana será otro día.

A la mañana siguiente fui despertado por un concierto de gallos, que afinaban sus cantos y sus espuelas, tratando de sacar a  las gallinas de su corral. Sin embargo me quede acostado tratando de re-empezar el sueño. 

Hasta que llegó “Elba” mi hermanita mayor. Desde el cuarto podía escuchar su zapateo subiendo la escalera de madera… y acompañada de gritos que retumbaban en el caserón:
 ¡Simón! ¡Simón!   Ven a ver lo que trajeron… ¡Es algo muy bonito!

Yo desde la cama, comenzaba a sentir rabia, e igualmente también  le gritaba… ¡Ya voy, ya voy!

Muy molestó me vestí y en vez de bajar las escaleras que daban a la enorme Sala, me colé por la que me llevaba directo a la cocina.

Esa cocina, parecía un castillo, tenía de todo y en todas partes guindaban cucharones de todos los tamaños.
Casi se podía pensar que quien mandaba allí era una mujer de color a chocolate acaramelado… y grandota, que me parecía en aquellos tiempos una montaña viviente.

Apenas yo aparecía en su “Castillo” me levantaba y abrazándome, comenzaba a bailar, yo me reía como si ella fuera una de las  hermosas hadas, que mi madre acostumbraba a mencionarlas en sus cuentos… aunque ella era un poco mas gordita.

Además siempre me recibía con un vaso repleto de un sabroso chocolate. Mi abuelo, cuando iba a entrar a la cocina siempre decía: “Juanita con su permiso” y ella le contestaba, “lo tiene Don Perdomo”.

…Pero esa mañana fue distinto, estaba tomándome mi chocolate, cuando de pronto mi abuelo y mi hermana entraron corriendo, sin saludar a nadie.

Mi abuelo me tomó en sus brazos, “ven Simón quiero que veas algo que te va a gustar”,  y antes de salir le pidió disculpas a Juanita por haber entrado sin su permiso, invitándola a que nos acompañara hasta la puerta principal.

Cuando crucé la puerta me quede perplejo, frente a mí estaba una hermosa yegua gris plateado, acompañada por un potrillo de igual color, pero lo que me dejó encantado fueron sus crines y sus colas, todas ellas parecían un arcoíris…nunca había visto tanta belleza.

Mi abuelo me tomó por la cintura y con cuidado me colocó sobre el lomo de la yegua, esta volteó para verme y ambos quedamos cara con cara,  no sé si fue mi idea pero sentí que ella me sonreía…

Luego el abuelo me paseó un rato hasta que mis asentaderas se cansaron. Por unos momentos me sentí uno de los personajes de los cuentos del “General”…

Durante la estadía se convirtió en costumbre el cabalgar un poco con la yegua: Arcoíris” (el nombre se lo puse yo, por el color de las crines y los rabos).

Pasaron unos meses y en enero de ese año (1958)  nos llegó la noticia que papá estaba libre, y todos gritamos ¡Gracias Dios mío¡ …luego  el llanto se mescló entre la alegría bienvenida de mi padre y la tristeza de la despedida del abuelo.

Arreglamos los macundales para partir hacia Caracas, Juanita me abrazo llorando, mi abuelo se despidió también con un apretón algo “húmedo” y en cuanto al mismo “General” que estaba detrás de un árbol, me llegó el olor de la tristeza.

Llegamos a Caracas, y ya todo había terminado, mi padre nos explico lo que había pasado el 23 de enero y lo que estaba sucediendo en mi país…

Han pasado muchos años y muchos quehaceres, hoy tengo un hermoso trabajo que consiste en disfrutar la compañía de incontables muchachos (hembras y varones) de todas las edades, que se acercan a mi escuela para aprender con alegría la magia de la creación…con pinceles en vez de varitas mágicas.


En cuanto a la yegua y su potrillo, luego de mucho tiempo de creer que el color de sus crines era real, mi abuelo me explicó que el color gris era natural pero tenían la crin y los rabos pintados porque fueron invitadas para un festival.  

jueves, 9 de octubre de 2014

La Mariposa (de Ángelica Iliano)


Escrito y pintura
por Angelica Iliano
(8 años)
 
“La mariposa”

 
Mariposa, mariposita,

tus colores son bellos,
tus alas muy grandes,
y te gustan las flores.

 
Mariposa, mariposita,
tu cabeza es pequeñita
muy delicada,
y bella como una flor.

 

Mariposa, mariposita,

eres fantástica…
y pensar que cuando naciste
no tenías esas hermosas alas,
 tu cuerpo era tan flaco,
que te llamaban gusanito
porque no podías tener antenitas.

 

Mariposa, mariposita,

después  de un tiempo
te fuiste arropando con el color
de una hoja gruesa…
…hasta que vinieron las
primeras gotas de la primavera.

 
Mariposa, mariposita

y empezaste a estirarte,
como si te estuvieras quitándote una cobija,
y de pronto salieron tus antenitas,
acompañadas de tus hermosas alas
y me imagino que tenías hambre
porque te fuiste volando
de flor en flor…sin decirme adiós.

 

 
Angelica Iliano

lunes, 6 de octubre de 2014

Homenaje a Simón Díaz (Exposición "Gracias Tío Simón)


Año 1928, mes agosto… nacen dos estrellas de las artes, una el día 6, en Pittsburgh (ciudad de Pensilvania en Estados Unidos), el otro el día 8, en Barbacoas (Edo. Aragua, Venezuela)… y como cosas del destino fallecieron ambos un mes de febrero.

 El uno fue: Artista Plástico y cineasta entre otras cosas, el otro: músico, compositor, intérprete, locutor y  muchas cosas más. 

 Uno, el norteamericano: desempeñó un papel importante en el nacimiento y desarrollo  del “Pop-Art” siendo considerado como el artista  americano más influyente de la segunda mitad del siglo XX…

 El de nuestra patria: fue y será siempre respetado como el rescatador de la casi extinta “Tonada Llanera”, ganador de muchos premios (incluyendo un Grammy).

 Sus Nombres: Andrew Warhola, mejor conocido como Andy Warhol y  nuestra estrella venezolana: Simón Narciso Díaz Márquez… mejor conocido como “Tío Simón”…

 Son alrededor de 50 cuadros, cada uno de ellos plasmando, de acuerdo a su edad, la interpretación de una de las muchas canciones compuesta o entonada por nuestro “Tío Simón”.

 Con esto deseamos enseñarles, aún a los más pequeños, lo grande y valioso de uno de los tantos personajes, “constructores de nuestra patria”

 
Exposición “Gracias Tío Simón”

La “Sala de artes Visuales Manuel S. Pérez” y los alumnos de la “Escuela de arte Simón Oliveira”: sienten el honor de dedicarles, al público visitante, la muestra pictórica titulada: “Gracias Tío Simón”, queriendo reflejar en cada uno de sus trabajos, un pedacito del legado y de la música que compuso o interpretó el maestro: Simón Narciso Díaz Márquez.

La muestra está compuesta de 53 obras, donde cada artista (muchos de ellos con muy poca edad) aprendió a conocer, gracias a sus padres y a sus pinturas, la importancia que representa en nuestra historia musical: el “tío Simón”.

Igual de interesante fue el proceso de elaboración de cada cuadro, ya que cada creador, primero tuvo que elegir (y nuevamente gracias a los padres), un tema musical, luego de oírlo, hubo que escoger la estrofa que representaría en su “bastidor” (pero antes fue dibujada y discutida como boceto) para al final ver la belleza y la interpretación que realizan… en cada uno de sus lienzos.

Nuestros artistas, a pesar de tener edades que van desde los 5 hasta los 16 años, han reflejado en esta muestra, a pesar de la risa y las travesuras que siempre los acompañan, la seriedad y el esmero que cada uno puso en su creación.

 Como anécdota: algunas de las madres acompañantes, que también pintan con  los niños más pequeños (de 4 a 6 años), luego de terminar las obras, nos regalaron un montón de “lágrimas de alegría”.

 Nuestros alumnos, valiéndose del pincel y la pintura como instrumentos, les regalan a los visitantes, un concierto de colores titulado: “Gracias Tío Simón”.

 Para ver todas las obras (dandole clik a los cuadros podrán leer las canciones)
 
https://www.facebook.com/media/set/?set=a.10203779592243676.1073741851.1635197255&type=1&l=73c61b2eed