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lunes, 8 de febrero de 2010

UN MUNDO INOLVIDABLE (simón oliveira) 2010

Ilustración: simón oliveira
Anoche tuve un sueño sobre un mundo lleno de mil hermosos sabores y acompañados de los más sabrosos colores que yo haya visto; era un mundo tan brillante que daba temor adentrarse en él, ojo no soy un cobarde, pero llame a mi amiguita Carmen para que me acompañara.

Para penetrar en él, tuvimos que tomar prestado, un gran globo de caramelo envuelto en papel celofán; rapidito nos llevo hasta un cielo repleto de nubes blanquecinas… Carmencita tocó delicadamente una de ellas y admirada supo que estaban hechas de algodón azucarado, yo, un poco nervioso, no quise probarla, puse de excusa el dolor de estómago que tuve la semana pasada en el colegio.

A lo lejos se distinguían unos altísimos picos blancos, el viento nos envió hacia ellos y por poco chocamos con la nieve que, tentadora nos mostraba un sabroso olor a mantecado con vainilla…
Carmen me dijo “¡Mira, mira como se derrite el helado!”, vi entonces, en el pie del inmenso pico, una cremosa línea que suavemente se movía, hasta llegar a un lago formado por montañas más pequeñas.

Algo nos llamó la atención de esas montañas: su color era muy achocolatado y estaban como divididas en trocitos salpicados de puntos con multivariados colores. Al acercarnos un poco logramos ver que aquellos puntos de colores, eran chivas y cabras que pastaban: ¿chocolate en sus laderas?
Carmen me comentó que algo en la forma de esas montañas le recordaban los tepuyes, por cierto Carmencita pasó eximida en cuarto grado y su mejor materia fue la geografía.

Algo brotaba de esas montañas (tepuyes, como los llamó Carmen), por un pequeño agujero, se desbarrancaba una inmensa cascada, que al salpicarnos con sus aguas, nos dejo un hermoso sabor a dulce de coco; abajo, al caer, iba formando poco a poco un revoltoso río, cuyo color semejaba al de una merengada de melón con piña, en esas aguas se veían nadar unos seres arrugaditos como ciruelas pasas.
En sus orillas, inmensos arboles de galletas marrones, se alzaban hasta formar en sus alturas penachos de colores, que semejaban: naranjas, duraznos, mandarinas y hasta fresas… en donde anidaban unas guacamayas manchadas de dulcísimos colores de pastel.

Seguimos por su cauce, viendo toda la belleza que un mundo de fantasías puede crear, al final, aquel revoltoso y merengado río, llegaba como cansado a un mar, cuyo verdor nos recordó una gran limonada de donde sobresalían de trecho en trecho algunas rodajas de limones amarillos.

Carmencita feliz, me dijo: ¡Simoncito!, ¡Simoncito! de regreso, cuando vayamos de vuelta, nos detendremos a comer poco a poco, cada cosa que vimos… ¡Y ya no tendrás más miedo!, ¡ni dolor de barriga, ni nada!..

Íbamos a dar la vuelta, preparándonos para la gran comilona, cuando algo como un trueno retumbo por este mundo, en el horizonte negros nubarrones se desprendían del cielo, altísimas olas arrugaban al mar, algo venía hacia nosotros como descabritados caballos; con miedo tratamos de regresar hacia la entrada, pero el viento desordenadamente nos lanzaba hacia lo desconocido. ¡El globo danzaba sin control hacia aquella polvareda!…

De repente vimos lo que pasaba: miles y miles de millones de personas, una gran y desordenada muchedumbre venia con una enorme y colmilluda boca abierta, tragándose todo lo que este hermoso y frágil mundo producía.

¡Dios, me dije, nos van a comer! …Luchamos contra el viento tratando de huir…

Y en esa lucha… mi niña me caí de la cama, sudoroso y frío, con miedo y lo peor con hambre, con esta hambre que me parece de siglos…

Y aquí vengo a contarte esto, estuve esta mañana en la tienda, les mostré mi tarjeta de racionamiento y me dijeron lo mismo de siempre: “Vuelva mañana Don Simón, a lo mejor nos mandan alguito, y le damos un poco”.
…a la salida, una muchedumbre haciendo cola…para que le dijeran lo mismo.

Ya ves Carmencita, nada ha cambiado desde que tú te fuiste,…bueno, mi niña, me voy, hace mucho tiempo que no llueve.
…mañana será otro día…

¡Caramba! … esta tumba está llena de malojos, mañana, si logro conseguir comida, traeré un machete para limpiarla….

Simón Oliveira
septiembre 2009

martes, 26 de enero de 2010

LUTO EN DOS FAMILIAS 2010

Montaje: Simón Oliveira
Hoy dos familias están de luto, dos jóvenes estudiantes fueron asesinados.

No fue un enfrentamiento, tampoco para robarlos, simplemente alguna alma miserable y cobarde, escudado en las penumbras de la noche, decidió que no estaba de acuerdo con otro pensamiento que no fuera el suyo.

A lo mejor fue otro joven, envenenado por las circunstancias, por el odio que hoy anida en la mente de muchos adultos, muchos de ellos, que vomitando rabia, se esconden detrás de una caja con pantalla (tv o PC), haciéndonos repetir, casi como imbéciles, que los “otros” son malos…

…Es increíble lo que pasa en Venezuela (de un bando y de otro), estoy en este instante “viendo y escuchando” una manifestación juvenil frente a VTV, aquí la petición de un grupo de estudiantes que proclaman la “falta de libertad de expresión”. …es, casualmente, la “censura” de un programa de televisión…

Incongruencia o ignorancia…

No sé, a pesar de que algunos de los contestatarios son estudiantes de Derecho…y piden que se ignoren las leyes, y otros de Comunicación Social… y reclaman con mucha violencia el respeto sobre la información.

Y a todas estas ¿donde están los padres y representantes de estos jóvenes? (incluso veo niños en esta marcha) ¿estarán de acuerdo que sus hijos sean enviados en primera fila? o ¿ignoran que pueden convertirse en “carne de cañón” si se llega al enfrentamiento?
No creo que hemos llegado a ese extremo.

Hace tiempo atrás había una propaganda televisiva que rezaba lo siguiente: “¿Sabe usted dónde y con quien esta su hijo a esta hora…?

Recuerdo que en mi juventud por creer en un bando, recibí bastantes planazos, igualmente llega a mi memoria la muerte inútil de muchos jóvenes entre ellos Livia Gouverner (contaba con 20 años cuando le dispararon), mientras los llamados “duros” léase: Teodoro Petkoff, Gabriel Puerta Aponte, Pompeyo Márquez hoy se pasean muy tranquilos por la otra esquina.

Escucho a muchos dirigentes políticos (jóvenes y viejos) que dicen estar seguros de alcanzar la mayoría en el congreso, entonces si cuentan con ello, porque valerse de la violencia, o es que ¿necesitan un “escalón de muertos” para que los deudos con rabia votemos por los que los llevaron a ella?

Padres y representantes, luchemos por nuestras ideas, mantengamos nuestras diferencias dentro del plano ideológico… y como arma utilicemos el voto.

Y por favor cuidemos a nuestros muchachos, vamos a armarlos de conocimientos (sobre todo vamos a hurgar en la historia), Bolívar sostuvo: "nuestros países son dominados por nuestra ignorancia y no por la fuerza”,
Que la violencia y la muerte que esta conlleva no sirvan como escalones para que otros los pisen.

Y recemos por los que mueren ...porque algún cobarde no estaba de acuerdo con sus ideas.

… y como siempre la marcha termino en violencia.

Simón Oliveira
26/01/2010

viernes, 15 de enero de 2010

"EL VIAJE" (una advertencia a la Juventud) 2010

El viaje
Montaje:Simón Oliveira
Gracias a la investigación médica y farmacéutica, hay miles de drogas (fármacos) que ayudan a la gente. Los medicamentos pueden curar, retrasar o prevenir enfermedades, ayudándonos a llevar una vida más feliz y saludable.

Pero también existen muchas drogas ilegales y nocivas que algunas personas toman para que les ayuden a sentirse bien o divertirse.

Algunos jóvenes creen que las drogas les ayudarán a pensar mejor, a ser más populares, a mantenerse más activos o a ser mejores atletas. Otros simplemente sienten curiosidad y creen que probarlas no les hará daño. Otros quieren encajar en un grupo. Muchos jóvenes consumen drogas para ganarse la atención de sus padres o porque creen que las drogas les ayudarán a escapar de sus problemas. Pero la verdad es que las drogas no solucionan los problemas. Simplemente los ocultan. Cuando desaparecen los efectos de las drogas, estos permanecen (o empeoran). Las drogas pueden arruinar todos los aspectos de la vida de una persona.

… Y la peor mentira: Puedo salir cuando yo quiera.



“EL VIAJE”

Sentir su calor dentro de mi cuerpo,
ver como la llama se eleva desde mis entrañas
y se evapora en mi cerebro.

Tomar su gozo y hacerlo mío,
ver como revuelve todas mis etapas olvidadas.
Todas mis vidas vividas se enfrentan mil veces a mi muerte lenta.

A veces la tos me abruma,
me ahoga,
los pulmones se ensanchan buscando “las glorias”;
Y mis labios entrejuntos suplican, sollozan y se ríen de ellas.

Mis piernas tiemblan
como gemido a medio dormir,
siento latir mis venas
y veo como huyen dejando el corazón
huérfano de hemoglobina...

Trato de levantarme
y vuelo sobre mí.

¡Estoy afuera!,
soy alma, espíritu y pensamiento.
Desde mis alturas veo mi joven cuerpo ajado,
con un millón de cicatrices que lo inundan,
semejándose al árbol de dura corteza,
destrozado en plena calle.

¿Divago?
¡No!...
estoy en pleno apogeo de la inteligencia,
sé que cuando quiera salgo del túnel
como antorcha extinta alumbrando felicidad;
pero por ahora me inmerso
en la paz profunda del conocimiento;
me convierto en la Biblia,
el Popol Vuh, la Torah.

Soy la palabra divina,
represento al Rig Vedá, el Corán,
el Bhagavad Guitá.

Soy Dante, soy Cristo,
soy Dios hecho materia agonizante
viajando por los infiernos y los cielos,
me abrazo al Gautama
y llegamos al pueblo de Yavéh.

Y todos se unen a mí
para cantar los mantras y las aleluyas
con la sapiencia de todos los mundos posibles.

Y comienzo convertido en Adam…
y en Eva.
Soy a la vez,
el pecado original y el perdón de los pecados.

Y levitando me pregunto:
¿Soy yo eso que yace entre mis piernas?
Y algo como una serpiente se levanta,
como hablándome
con la voz de los hijos jamás tenidos.

Y al voltear,
reconozco mi cuerpo,
lo veo y casi ni me acuerdo,
lentamente ese caracol, esa libélula,
esa imagen mía corpórea,
levanta la mano izquierda
y con el dedo “medio”, me señala,
me llama,
me recuerdan que fuimos dos,
agua y aire, fuego y tierra.

Y entonces regresa cansada mi alma,
…por momentos,
duda,
quiere retroceder
y encontrarse nuevamente entre los ángeles,
pero mi cuerpo como imán
me atrae y me penetra con dolor…
y al fin acabo…
despierto.

Una modorra lenta se me aleja,
abro los ojos y pienso: ¿Soy Yo?...
¡NO!, soy una solitaria larva que se esconde
entre basuras y pocilgas,
que vuelve a una realidad que aborrezco…
a unos amigos que no los quiero,
a una familia que no extraño.

Voy a comenzar una vida nueva,
me levantare y buscaré algo de dinero
y tomare el rumbo que me devuelva
a las alturas.

Después de todo,
estoy seguro que cuando quiera
puedo alejarme de ella.

Soy dueño de lo que hago…
puedo dejarla…
puedo olvidarla…
puedo vivir sin ella…

…¡Chamo la tienes!,
gracias a dios, toma tu dinero,
¡Dámela!
...Y mi mano temblorosa la toma,
la hace suya, la besa…

Te necesito…

Simón Oliveira
01/2010

sábado, 9 de enero de 2010

URGENTE !!!! 2010

Dibujo: Henry Urbina
¡URGENTE!!, Para mis amigos grandes y pequeños
Simón Oliveira


Amigos se que esta historia les parecerá increíble, hoy es 9 de enero y son las 3 de la tarde, llevo días pensando en escribir esto, todavía me cuesta creer que esto sucedió y para colmo me pasó a mí, sé que no fue un sueño…pero…
Juzguen ustedes lo que les voy a contar…

Como a las 7 pm., del día 6, Tuve un fuerte encontronazo con mi pareja, la causa: adueñarnos cada uno de la televisión, resulta que ella quería ver su novela de las nueve y yo el Juego de pelota, de todas maneras ya estaba de antemano vencido y pensaba prender mi vetusta radio portátil para al menos escucharlo; pero gracias a Dios el canal considero que le era más rentable la transmisión del juego y luego pasar la telenovela.

Eran las 10:30 y disfrutando del último jonrón de los navegantes contra los bravos, el cual los llevaría al primer puesto; se sucede un gran ruido y la interrupción del bendito juego, inmediatamente cambie el canal buscando otro donde lo estuvieran pasando, pero no había señal, echando pestes, revise las conexiones a sabiendas que el problema estaba en la antena; muy, pero muy molesto (para no utilizar un lenguaje inapropiado) acompañado de la linterna, la escalera y la oscuridad, empecé, no sin miedo mi empinada travesía hacia la alturas.

Y que creen, del susto, casi me lanzó de cabeza hacia el suelo, sosteniéndome fuertemente del dintel, logré oír una voz suplicante de un malogrado cuerpo.

-Señor, señor ¡Ayúdeme!

Un tipo moreno con peinado afro, de poca barba había aterrizado ¡Rompiéndome mi costosa antena!; me acerque para auxiliarlo y me fije en su ropa… ¡Parecía haber salido de algún grupo de pink-rock!, sus pantalones: a media cintura, muy ajustados arriba terminaban en una gran bota-pata de elefante; el torso: sin camisa, cubierto con un pequeño chaleco, dejaba ver unos pectorales bien desarrollados y en el medio: una gigantesca medalla; como artífico: una gran capa; todo esta vestimenta estaba recubierta de satén, lentejuelas y escarcha que brillaban como luciérnagas en medio de aquella oscuridad.

El tipo era pesado y como pude logré bajarlo poco a poco, hubo un momento que me recordé de mi antena y volviéndome la rabia, pensé dejarlo caer, pero luego me dije “si se golpea y se muere, es capaz de no pagarme la antena”.

Al fin llegamos al piso con gran esfuerzo de mi parte, volviéndome más humano le pregunte si tenía algún dolor, si estaba herido, si necesitaba ir al hospital.

Y nuevamente lamenté ser “bocabierta” como dice mi mujer, el negrote me pidió que por favor lo ayudara a recuperar su moto que yacía en la vía.

Quiero explicarles que mi casa está construida en un terraplén en forma de escalones, quedando la calle en la parte alta y las habitaciones abajo.

Ya con rabia y cierto asco, lo sostuve por los sobacos y ayudándolo, logramos subir las interminables escaleras, al alcanzar la cima lo coloque con cuidado en la acera, mientras yo, el “bocabierta”, llegaba, con un fuerte dolor en la espalda (tengo varias hernias).

Me puse a buscar su moto por todos lados, hasta me acerque a unos chamos raros que siempre están tomando cervezas y otras cosas en la esquina y con cierta sorna me preguntaron “¡Tío! ¡Desde cuando anda usted en una moto grande?”, eso me hizo suponer que si en realidad dicha moto existió, ahora podía tener otro dueño.

Con temor, me regrese donde había dejado al tipo y le explique con cierta oculta satisfacción: “¡tu me rompiste mi antena y a ti te robaron tu moto! ¿Y así que hacemos?”, y con una mueca de dolor y angustia, me contestó:

-Oiga señor, discúlpeme, fue que tropecé con algún objeto y perdí la dirección, la moto no me importa y por lo de su antena no se mortifique, en la mañana le traeré otra mejor: pero ahora necesito que me auxilie.
…Mire tengo un compromiso al que no puedo fallar, es una reunión muy importante y quedé con otros compañeros a encontrarnos en la entrada del Ávila, esa que está en “Cotiza”. Escúcheme uno viene de “Galipán” y el otro de San Antonio de los Altos, soy el que viene de más lejos, de “Caraballeda”.
Estoy seguro que deben estar esperándome muy preocupados…

Está bien amigo, le contesté, lo que sucede es que mi carrito, además de no estar muy bien, está encerrado en el estacionamiento de Jacinto y llegar a pedirle que me permita sacarlo es enfrentarse a un posible acuchillamiento de mentadas de madre.

Escúcheme moreno, llamemos a un taxi, aunque no creo que a estas horas se acerque por aquí, o… ya se ¡llame a sus amigos, que lo pasen buscando!

Alzando la voz preguntó: ¿Y cómo llamo?

Cálmese (pensé que también había perdido el celular), está bien, deme el número y yo me encargo de ello…

Y entre angustiado y molesto, alzo los brazos en sentido de no entender.

Un enorme volcán trataba de explosionar en mi cabeza, lo que me provocaba era dejar al bendito negro solo e irme a apaciguar a la fiera de mi mujer, que ya me imaginaba como estaría, sin novela y sin televisor.
Pero entre el temor a que los malandros de la esquina le hicieran algo al tipo y la seguridad que me sería imposible conciliar el sueño con la cuaima quejándose toda la noche, decidí enfrentarme al Sr. Jacinto y sacar el coche.

Toque con mucho cuidado el timbre del estacionamiento, era primera vez que lo utilizaba y de repente: un gran pito retumbo por todo el barrio, diantres me dije, ahora aguantar el chapuzón del viejo.
Una luz mortecina y atemorizante fue acercándose hasta llegar justo a mi cara y contra a lo que esperaba. El viejo Jacinto, apartando su linterna, preguntó casi con dulzura:
-¿Que puedo hacer por usted señor Simón?
Un poco más tranquilo le explique lo poco explicable de la situación y este sin ningún asombro me abrió la puerta.
Al escuchar el chirrido de la reja, recordé que las llaves del vehículo se encontraban guindadas tras la puerta de mi casa; le conté lo que me pasaba y corriendo fui a buscar las dichosas llaves.

Al llegar a la casa, tuve suerte de que la puerta se había cerrado sin llave, tal vez fue el sigilo con que la abrí, el caso fue que la cuaima estaba roncando y fuertemente, me pareció extraño, era la primera vez que la escuchaba, ¡ah! y tantos líos que me ha formado, si hubiese tiempo que de gusto me daría reclamando, furibundo, el escándalo; con el mismo sigilo cerré, esta vez con llave y eche una carrera de vuelta al estacionamiento.

Pero, mala suerte, al llegar a la calle cuatro “chamos” de la esquina me estaban esperando, a uno lo conocía desde hace tiempo, los otros con pinta rara y con muy mal talante, era primera vez que los veía.
-¿Pa’donde va tan rápido Tío?
Y yo disimulando el temor, les explique que iba a buscar una medicina para mi mujer; Inmediatamente me arrepentí de lo dicho, ya que eso significaba que tenía dinero en el bolsillo, y este “bocabierta”, tartamudeando corrigió: “Voy a pedirle a un amigo que me preste para compara la medicina”.

Se miraron entre ellos. Yo temblaba, rezándole a todos los santos que conocía o había escuchado mencionar alguna vez; entonces el mayor de ellos se levantó la camisa, dejando ver un gigantesco revolver oscuro como la misma noche, me dije: “bueno Simón, hasta aquí llegaste”, la mano siguió un poco más atrás, se metió en el bolsillo, ¡Una Navaja! ya sentía el metal entrar lentamente en mi cuerpo, me voy a desmayar… pensé; de repente una voz me volvió al lugar: “¡Tenga tío!, váyase y que pases buenas noches” y allí me dejaron, …solo.

Antes de moverme, con la mano vacía me toque los pantalones por delante y por detrás, gracias mi dios, no ha pasado nada, y entonces vi mi otra mano todavía medio extendida; en su planta había un fajo de billetes…, quería desaparecer, pero seguí caminando despacio, cada pisada sonaba como un disparo por la espalda.

Me pareció un siglo llegar al estacionamiento, en la puerta me detuve un poco, respire profundo para tranquilizarme.

Mi carro para ponerse en marcha tiene un ritual, debo primero estar como 15 minutos chapaleteando la gasolina, luego esperar otros 15 minutos para que caliente y al final rezar para que rodando no se me apague y tener que repetir la misma faena. Pero anoche con solo darle vuelta al encendido, arrancó perfectamente.

Ya en el camino, no quise contarle al negro lo que me pasó y menos lo de los billetes que llevaba en el bolsillo, vaya uno a saber y este resulta peor que los cuatro malandros.
A pesar de no estar tan lejos (yo vivo en “Lídice”), manejaba con mucha calma y prudencia.

Al cabo rato el negro tosió fuertemente y un espeso olor a aguardiente inundo el interior del carro, tapándome la nariz le pregunté al tipo si había bebido, contestándome:
-Ese Sr Hyakinthos…
-” ¿El señor qué?”, le pregunte asustado, pensando que la caída comenzaba a mostrar sus lesiones.
-Mira amigo, es su nombre en griego, y es parte de una leyenda antigua, por eso te iba a decir lo amable y dulce que fue el Sr. Jacinto, se parecía mucho al olor que lleva la flor de su nombre, por eso no podía negarme a compartir con él, media botella de genuino “Cocuy” larense, mientras te esperábamos.

Con lo que me dijo, bastó y sobró para entender que este mundo al menos esa noche, estaba loco.
Cuando llegamos a “Cotiza”, trataba de conseguir a un grupo de personas esperando al negro, de repente dos fuertes haces de luz rodearon al carro,…

Pensé inmediatamente ¡la policía!... que explicación le daría cuando me revisen y consigan en los bolsillos de un viejo una buena paca de billetes, le agregamos lo del negro, con el torso medio desnudo y con uniforme de reina nocturna, y para colmo sin siquiera saber su nombre…

Volví a ser yo cuando el negro, dándome las gracias, bajo del carro y abrazó a dos individuos vestidos como él, me sentí encandilado de tanto satén con lentejuelas, pero lo que me impresiono mas fueron las motos eran gigantescas, tal vez eran: BMW ,Ducati, o Harley no sé, pero eran hermosas. Todas plateadas que destellaban al movimiento de sus trajes.

El negro se montó de parrillero y despidiéndose con las manos en alto, sentí como si tres besos me rozaban la mejilla.

Retorne a mi hogar con mucha paz, era tan tarde que los malandros de la esquina ya no estaban, el carro lo deje en la calle, seguro de que no le pasaría nada, cuando coloque las llaves en su lugar, mi mujer, despierta, me hablo con inusitada ternura: “cariño, me tenias preocupada, gracias a Dios llegaste, ven vamos a dormir” y un beso fuerte y apasionado sello la voz hasta el otro día…

El día siete me desperté tarde y cuál fue mi sorpresa, la tele funcionaba, subí hasta el techo y me impresiono lo que vi: una esplendida y ultramoderna antena reemplazaba a la anterior.

Baje para comentarle lo de la antena a mi mujer, se puso a mover todos los canales y la recepción era nítida, me dijo “hoy vamos a ver películas, abajo las novelas”, trajo un DVD que no había visto, coloque el canal 3 y cuando metimos el disco salió una imagen hermosa que representaba a una tarjeta navideña y el texto que se iba formando decía:

“…Simón, soy Baltasar, el negro que anoche ayudaste, recibe mis agradecimientos eternos y un fuerte abrazo de mis hermanos: Gaspar y Melchor, siempre estaremos aquí junto a ti, presentes.
Te quieren
Los Tres Reyes Magos….
Envía este mensaje a diez amigos que te han ayudado….”

Simón Oliveira

9/2010

domingo, 27 de diciembre de 2009

LOS REFUGIADOS (poema por David Martin de 13 años en 1991)

Dibujo: Sarahí Gonzalez
“LOS REFUGIADOS.”
Simón Oliveira
12/2009

La década de los 80 llegaba a su fin y con ella terminaba la llamada “guerra fría”, la cual mantuvo al mundo, después de la última guerra mundial, dividido en dos grandes bloques antagónicos: los norteamericanos y sus amigos, reunidos en la OTAN y los soviéticos y sus aliados agrupados en el Pacto de Varsovia; además ambos bandos se enfrentaban con dos teorías filosóficas, que a su vez representaban dos sistemas económicos diametralmente opuestos: Marxismo vs Capitalismo.

Esta guerra fría produjo un enfrentamiento cruel en muchos de los países llamados del tercer mundo, donde además de probar sus sofisticadas armas, trataban de inclinarlos -inclusive colocando gobiernos títeres o creando guerrillas- hacia sus respectivas influencias.
Esto trajo como consecuencia que la figura jurídica de los “Refugiados” llegara a cifras extraordinarias.

Por ello al principio de los 90, se podía prever que frente a la posibilidad del nuevo orden mundial, más pacífico, con mayor cooperación internacional y con esto por ende se reducía al mínimo el enfrentamiento entre las grandes potencias, teniendo como efecto la reducción de los refugiados.


Ya para el año 2005 se contaban en 9,2 millones los refugiados, la menor cifra de los últimos 25 años.

Desafortunadamente luego de esto, comenzaron o se agravaron los conflictos de Afganistán, el árabe-israelí, la invasión de Irán y los hoy llamados “de menor escala” como: el narcotráfico o el paramilitarismo (México y Colombia). Estos enfrentamientos han provocado un aumento considerable en las cifras de la ONU, a fines del año pasado se contabilizaban 42 millones de personas desarraigadas a la fuerza (16 millones entre refugiados y solicitantes de asilo y 26 millones con los desplazados internos, desarraigados en su propio país).


Esto sin contar que muchas organizaciones (ONG) advierten de una posible avalancha de desplazados, a raíz de las consecuencias del cambio climático.

Las Naciones Unidas declararon el 30 de enero de 1991 como el día internacional “De la paz y la No violencia”, a raíz de esto se promovieron en muchas partes concursos (dibujos, redacción y de lemas), para niños y adolescentes, con el fin de concientizarlos sobre el problema del rechazo hacia los refugiados.


En uno de esos concursos (España, Centro Cultural “Villa de Madrid”), se premió un poema, que hoy leyendo las cifras recientes del ACNUR, recobra una vigencia histórica, importante para que nuestros padres e hijos aprendan a considerar a esas personas que tienen las condiciones terribles de ser un “REFUGIADO”.

“LOS REFUGIADOS”
David Martín Ruano
13 años

Refugiados
Espíritus congelados,
guerras, batallas a su alrededor;
formando entre ellos un gran pavor.

Niños Aterrorizados,
compungidos corazones,
deberían pedir al menos dos
perdones,
aquellas personas crueles que por
hacer eso se sienten realizados.

Rostros descriptibles con tan solo
una lagrima,
no por fuera, sino por dentro, sus
almas.
Muchos huyen solos, sin nadie,
otros con más suerte se van con sus
padres.

Centros, hospitales,
ayudan a niños como tales;
estos les ayudan a seguir adelante,
por lo menos con un camino por
delante.

Las Guerras, la batallas… crímenes
locos
Sabiendo yo el resultado,
no les importa que miles de niños,
sin una vida por delante, por de la
miseria camino.

Los que sobreviven huyen,
algunos por amor a su país luchan
hasta que fallecen.
En el suelo están los restantes,
incapaces de poder enterrarles.

Niños, que con una sonrisa,
te embulle el corazón de alegría,
y que tan solo con una mirada
son capaces de expresarte la guerra,
la nada.

1991.

LA CANCION NECESARIA (Biblio.Simon Rodriguez- esq. San Francisco)2009




LA CANCIÓN NECESARIA (Biblioteca Simón Rodríguez- Esq. San Francisco)
Enero 2009.

Hay exposiciones que por su tema y por sus creadores, se vuelven mágicas, ese es el caso de la “Canción Necesaria”, cuando mis alumnos y yo nos propusimos realizar este homenaje a Alí Primera, nunca pensamos que se volvería itinerante, pero pasó, a nuestras pinturas le crecieron pies y decidieron salir de su casa y recorrer la ciudad y sus calles.



En esta ocasión, se guindaron en la paredes de la “Biblioteca Metropolitana de Caracas Simón Rodríguez” (sede esquina de San Francisco), para acompañar (tal vez con la intención de hacerles el coro) a un grupo de maravillosos músicos y cantautores de toda Venezuela.


Allí, junto a sus creadores compartieron el placer de escuchar nuestra música, esa que sale de la esquina, del barrio, de la avenida; esa que se canta no con la boca si no con la garganta, esa que es queja, grito, protesta, esa música que difícilmente se escucha en la radio y menos en la televisión.



Sus Ganadores: Juancho Domínguez, Alejandrina Reyes y Brian Herrera, Felicitaciones.
Y felicitaciones a nuestros niños, niñas y adolescentes por su hermoso trabajo.



Ver Fotos en:
http://esposicionesmsp.spaces.live.com/

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LA CALLE ES NUESTRO TALLER ( julio y agosto 2008)


“LA CALLE ES NUESTRO TALLER” (Agosto 2008)

La exposición de Alí Primera, realizada en la “Sala de arte Manuel S. Pérez”, en julio 2008, fue vista por una gran cantidad de personas, un millón de gracias a esos visitantes…
… al culminar dicha exposición, y cuando nos proponíamos guardar los cuadros, las coordinadoras culturales: Dra. María Buitriago y Lilian González nos invitaron a participar en un evento cultural, nos fue imposible negarnos, porque a los cuadros les salieron pies y se fueron corriendo hasta llegar a la Plaza de Los Símbolos, en la parroquia San Pedro.

Allí nos acompañaron muchos niños y jóvenes, que además de criticar las obras expuestas, tomaron sus lápices y colores y comenzaron a crear sus propias versiones del cantautor.

Ya para el mes de julio, habíamos retomado lo que fue nuestro primer objetivo, cuando "Fundarte" nos invitó a presentarnos en una calle del "Retiro", de la Parroquia San José , a continuación transcribo nuestro propósito mas importante:

“El Grupo MSP comulga con la idea de que, el arte no debe quedarse encerrado solo en las paredes de una sala de exposiciones, una galería o un museo; la pintura debe vincularse con otras actividades, como la danza, la poesía y el teatro.
Hoy en día estas actividades han tomado las calles de donde originalmente salieron y la pintura no puede ser menos; el artista plástico se nutre de las vivencias de la calle, las traslada al taller donde realiza su transformación y de allí va a las galerías o museos donde se vuelven estáticas y solitarias o cuando mucho a ser vista por un grupo pequeño.
Es tiempo de devolverles al gran público las vivencias que este diariamente nos regala.”

Ver fotos en:
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